Hoy, Tercer Domingo de Cuaresma, un grupo de hermanos hemos dejado de asistir a la misa de nuestra Hermandad por un día, para dar testimonio y ejemplo práctico de las enseñanzas de Nuestro Señor Jesucristo, acudiendo a la concentración convocada por el Derecho a la Vida.
Éramos miles de personas las reunidas para exigir “más información y formación” tras la aprobación “injusta” de la Ley Orgánica de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo“, conocida como Ley del Aborto.
Desde nuestra Hermandad defendemos nuestro rechazo a dicha Ley y reivindicamos el tan oído “VIDA SÍ, ABORTO NO”, que durante la concentración hemos podido proclamar.
Que sirva de ejemplo el amor de nuestra Amantísima Madre desde el nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo hasta los últimos momentos de su vida.
Cada niño que nace lleva el siguiente mensaje: Dios, todavía, no ha perdido la esperanza en el hombre.











